Solar sin edificar con palmeras y casas al pie de la Sierra de Callosa, en Redován

Estudio de viabilidad: qué comprobar antes de comprar un terreno o una casa

octubre 2026

Un estudio de viabilidad responde a una pregunta muy simple antes de firmar: ¿puedo hacer aquí lo que quiero hacer, y cuánto me va a costar? Sirve tanto para un terreno donde quieres construir tu casa como para una vivienda que piensas comprar y reformar.

Es de los encargos que más hacemos, y casi siempre por el mismo motivo: el anuncio, el vendedor o la propia escritura dicen una cosa, y el plan general, el Catastro o el Registro dicen otra. Aquí te contamos qué revisamos, qué suele salir y cuándo conviene hacerlo.

Cuándo merece la pena

El mejor momento es antes de firmar las arras. Si ya tienes prisa por reservar, pregúntale a tu notario o abogado si puedes condicionar la compra al resultado del estudio. Así, si sale mal, no pierdes la señal.

Qué revisamos

Un estudio de viabilidad no es solo «mirar la casa». Tiene tres partes, y los problemas gordos suelen estar en las dos primeras:

ParteQué miramosQué puede salir mal
UrbanísticaClase de suelo, ordenanza de la zona, edificabilidad, ocupación, alturas, retranqueos, usos permitidos y afecciones (inundabilidad, carreteras, cauces, líneas eléctricas).Que el terreno no sea edificable, que solo admita una casa mucho más pequeña o que no permita piscina, segunda planta o el uso que buscas.
Registral y catastralNota simple, escritura, Catastro, linderos, servidumbres, cargas y ortofotos antiguas para ver cómo ha cambiado la finca.Que la superficie de la escritura no coincida con la real o la catastral, que haya construcciones sin declarar o que el camino de acceso no sea tuyo.
TécnicaEn un terreno: forma, desnivel, accesos, agua, luz, alcantarillado. En una casa: estructura, cubierta, humedades, instalaciones y carpinterías.Que conectar los servicios cueste una fortuna, que haga falta fosa séptica o que la casa necesite una reforma mucho mayor de lo que parece.
Huerta de la Vega Baja con pueblos, urbanizaciones y la sierra al fondo
La Vega Baja desde el castillo de Guardamar. Entre un pueblo y la huerta de al lado puede haber una clase de suelo distinta y unas reglas completamente diferentes. Foto: Joanbanjo · CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

1. Lo que dice el planeamiento

Lo primero es saber en qué tipo de suelo está la finca y qué permite el plan general del municipio. Lo comprobamos en los planos y las normas urbanísticas y, siempre que hace falta, hablamos directamente con el técnico municipal. Muchas dudas solo se resuelven así.

También revisamos las afecciones, que pueden limitar la parcela aunque el suelo sea edificable. En la Comunitat Valenciana, por ejemplo, el riesgo de inundación se consulta en el PATRICOVA, y en la Vega Baja es casi obligatorio mirarlo.

2. Lo que dicen el Registro y el Catastro

El Registro de la Propiedad y el Catastro son dos bases de datos distintas y muchas veces no coinciden. Con la nota simple y la ficha catastral comprobamos quién es el dueño, qué superficie tiene la finca, si hay hipotecas, embargos o servidumbres, y si la finca está «coordinada», es decir, si el dibujo del Catastro vale también para el Registro.

Si las superficies no cuadran, se puede corregir con un plano georreferenciado (GML), pero conviene saberlo antes de comprar: la superficie que cuenta para calcular lo que puedes construir es la que puedas acreditar, no la que pone el anuncio.

Un truco que usamos mucho son las ortofotos antiguas. Comparando fotos aéreas de distintos años vemos cuándo apareció cada construcción, si el vallado se ha movido o si la finca ha cambiado de forma. Sirve para saber si una ampliación o una piscina ya tiene años o es reciente.

Camino de tierra junto al vallado de una parcela rústica
Camino de acceso a una parcela. ¿Es público, es tuyo o es del vecino? ¿Cuenta para la superficie de la finca? Son preguntas que el estudio debe responder. Foto: Unité Arquitectura.

3. Lo que hay (o falta) sobre el terreno

Después vamos a verlo. En un terreno miramos el acceso, la forma y el desnivel, y si llegan el agua, la luz y el alcantarillado. Que haya un armario de contador en la valla no significa que haya potencia suficiente para una casa, y que pase una red de saneamiento por el camino no significa que puedas conectarte.

Nos hemos encontrado casas de campo con placas solares sin baterías de unos 2 kW como único suministro, sin internet y sin fosa séptica. Nada de eso impide comprar, pero todo tiene un coste que hay que meter en la negociación del precio.

Armario de contador junto al vallado de una parcela en la huerta
Armario de contador en el linde de una parcela. Hay que comprobar qué suministro llega de verdad y con qué potencia. Foto: Unité Arquitectura.

En una vivienda hacemos una inspección técnica: estructura y grietas, cubierta, humedades, instalaciones de electricidad, agua y saneamiento, carpinterías y aislamiento. Y comprobamos los papeles: si tiene licencia de ocupación, certificado energético y, si el edificio es antiguo, la inspección técnica del edificio.

Dos casos reales (sin nombres)

Estos son dos estudios que hicimos en 2024 y 2025. Hemos quitado los datos que permitirían identificar a nadie.

Una parcela en la huerta que no admitía una casa

Unos clientes habían comprado una finca rústica de casi una hectárea para hacerse una casa de dos plantas con piscina. Nos pidieron el estudio después de comprar. Resultado:

La conclusión fue dura, pero clara: o se buscaban alternativas, o se vendía la parcela y se buscaba otra con mejores condiciones. Con un estudio previo, esa compra no se habría hecho.

Una casa pareada con un trastero sin licencia

Una clienta quería comprar una vivienda pareada en una urbanización y reformarla entera. La casa cumplía el plan general, pero unos trasteros junto a la piscina se habían construido sin licencia. Según nos confirmó el ayuntamiento, había pasado el plazo para actuar contra ellos, así que se podían quedar, pero solo se podían mantener, no ampliar ni rehacer. También le explicamos qué trámite necesitaría la reforma: una declaración responsable si no tocaba la fachada, y una licencia con proyecto si abría huecos nuevos.

Cuidado con los plazos: en la Comunitat Valenciana, el ayuntamiento tiene 15 años para actuar contra una obra sin licencia, y en suelo protegido o de dominio público no hay plazo. Una obra antigua no es automáticamente una obra legal. Si lo que compras tiene partes sin licencia, a veces se pueden legalizar y otras se puede acreditar su antigüedad con un certificado.

Qué necesitamos y qué te entregamos

Para empezar nos basta con muy poco:

Te entregamos un informe firmado con lo que se puede y no se puede hacer, los problemas que hemos encontrado, cómo se resuelven y, cuando hace falta, una estimación del coste de la obra o de las reparaciones. Le ponemos una validez de seis meses, porque las normas y la situación de la finca pueden cambiar.

Si el estudio dice…Lo que puedes hacer
Se puede hacer lo que quieresComprar con tranquilidad y empezar el proyecto con los datos ya comprobados.
Se puede, pero con condicionesNegociar el precio, pedir al vendedor que regularice antes de firmar o ajustar el proyecto.
No se puedeNo comprar, o comprar sabiendo exactamente qué tienes y por cuánto.

Muchas veces el estudio se paga solo: un problema detectado a tiempo es un argumento para bajar el precio, y uno que no se detecta lo pagas tú después.

En resumen

  1. Haz el estudio antes de firmar las arras, no después.
  2. Mira las tres partes: urbanismo, Registro y Catastro, y estado técnico.
  3. No te fíes de la superficie del anuncio ni de que una obra «lleva ahí toda la vida».
  4. Usa lo que salga para decidir y para negociar.

Si ya tienes el terreno y estás pensando en la casa, sigue con nuestro artículo Hacerse una casa: qué mirar antes de empezar y cuánto cuesta de verdad. Y si estás a punto de comprar en la provincia de Alicante o en la Región de Murcia, escríbenos desde la página de contacto con la referencia catastral.

Para saber más

Foto de portada: solar al pie de la Sierra de Callosa, en Redován. Foto: Ximonic (Simo Räsänen) · CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.