Una vivienda pareada de 2006 en Santa Pola en la que, cada vez que llovía fuerte, el agua de la parcela acababa entrando al semisótano por los accesos traseros. Antes de proponer nada lo estudiamos a fondo: inspeccionamos la red de pluviales con cámara, revisamos los informes de la compañía de aguas y del ayuntamiento, y vimos que la red había perdido pendiente y que la parcela vertía justo hacia esas entradas.
Fuera, una nueva red de evacuación con pozo de bombeo, bomba de extracción y válvula antirretorno, para que el agua salga de la parcela y no pueda volver. La puerta exterior del semisótano se cierra y ese hueco pasa a ser un almacén.
Dentro, una escalera nueva une la planta baja con el semisótano, de modo que el acceso queda protegido. Abrir un hueco en un forjado existente no es poca cosa: lo reforzamos con vigas y pilares de acero sobre zapatas nuevas, calculados y modelados en 3D, con uniones atornilladas. Además, el forjado sanitario se ventila ahora con un extractor mecánico.
Ya puestos, aprovechamos la obra para poner al día el exterior: pavimento porcelánico antideslizante nuevo alrededor de la piscina y en las escaleras de entrada, nuevas pendientes y sumidero en la ducha de la piscina, reparación de muros y pavimento en el patio trasero y una ducha exterior nueva.
Redactamos el proyecto, tramitamos la licencia y dirigimos la obra hasta el certificado final.