Instalación Reflejo en una calle peatonal de Torrevieja, dos volúmenes facetados de paneles espejo que reflejan las fachadas y el cielo

Arquitectura efímera: construir para que dure poco (y lo que aprendimos con Reflejo)

octubre 2026

Casi todo lo que hacemos como arquitectos está pensado para durar: cincuenta años, cien si se cuida. La arquitectura efímera da la vuelta a esa idea. Se proyecta para unos días o unas semanas, se monta, se vive y desaparece. Y, sin embargo, algunas de las obras más influyentes de la historia de la arquitectura fueron, en su origen, construcciones que tenían fecha de caducidad.

En 2020 diseñamos y montamos con nuestras manos una de esas piezas: Reflejo, una instalación de espejos en una calle del centro de Torrevieja que ganó el segundo premio del concurso Arquitectura Efímera 2020. Aquí contamos qué es la arquitectura efímera, qué nos enseñan algunos de sus grandes ejemplos y qué aprendimos construyendo la nuestra.

Qué es la arquitectura efímera

Es la arquitectura que nace con una vida corta decidida de antemano: pabellones de exposición, instalaciones urbanas, escenografías, monumentos festivos, refugios de emergencia. No es arquitectura «de menos». Al no tener que resistir décadas, puede permitirse lo que un edificio no puede: probar un material nuevo, una forma arriesgada o una idea que todavía no está madura para ser permanente.

Por eso funciona como un laboratorio. Lo que se ensaya en una pieza efímera acaba, muchas veces, en los edificios de todos los días. Cuatro ejemplos lo explican mejor que cualquier definición.

El pabellón que duró un año y cambió el siglo

Pabellón de Alemania de Mies van der Rohe en Barcelona, con su estanque reflejando la cubierta y los muros de piedra al atardecer
El Pabellón de Alemania de Mies van der Rohe, en Barcelona. Se construyó para la Exposición Internacional de 1929 y se desmontó en 1930; el que se visita hoy es la reconstrucción de los años ochenta. Foto: Ashley Pomeroy · CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.

Mies van der Rohe lo levantó para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 y se desmontó al año siguiente. Vivió unos meses y, aun así, se convirtió en una de las obras más estudiadas de la arquitectura moderna: planos que se deslizan, una cubierta que parece flotar, mármol, vidrio y agua que se reflejan entre sí. Medio siglo después se reconstruyó en el mismo lugar. Lo efímero, a veces, es lo que más perdura.

Un encargo para un solo verano

Pabellón temporal de la Serpentine Gallery de 2016 en Londres, un muro de módulos de fibra de vidrio que se abre en forma de cremallera
El pabellón de la Serpentine Gallery de 2016, de BIG: un muro de cajas de fibra de vidrio que se «abre» como una cremallera. Foto: David Hawgood · CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

Desde el año 2000, la Serpentine Gallery de Londres encarga cada verano un pabellón temporal a un arquitecto que todavía no ha construido en Inglaterra. Se monta en junio en los jardines de Kensington y se desmonta en otoño. Para muchos de esos arquitectos ha sido el escaparate donde enseñar al mundo una manera de construir.

Cartón contra el terremoto

Catedral de cartón de Christchurch, en Nueva Zelanda, con su fachada triangular de tubos de cartón y vidrieras de colores
La catedral provisional de Christchurch, de Shigeru Ban, abierta en 2013 tras el terremoto de 2011. Su estructura principal son tubos de cartón. Foto: Michal Klajban · CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Shigeru Ban lleva décadas construyendo con tubos de cartón: refugios para desplazados, pabellones, iglesias. En Christchurch, después del terremoto que destruyó la catedral, levantó una provisional con este material. Su idea de fondo es que lo que hace duradera una construcción no es el material, sino que la gente la quiera y la cuide.

Lo nuestro: monumentos para quemar

Monumento de la hoguera Florida Portazgo en las Hogueras de San Juan de Alicante de 2026
Una hoguera de Alicante en 2026. Debajo de las figuras hay una estructura pensada para montarse en pocos días, aguantar el viento y el público… y arder bien la noche del 24 de junio. Foto: Ottolovesu · CC0, vía Wikimedia Commons.

No hace falta irse lejos. Las Hogueras de Alicante y las Fallas de Valencia son arquitectura efímera en estado puro: monumentos de varias plantas de altura que se proyectan durante un año, se plantan en unos días y se queman en una noche. Detrás de cada uno hay estructura, cálculo y oficio.

Reflejo: espejos para mirar la pobreza

Arquitectura Efímera 2020 fue la séptima edición de un evento que organiza la arquitecta y profesora Adriana Figueiras con estudiantes y jóvenes arquitectos de la Universidad de Alicante, junto a la Sede Universitaria y el Ayuntamiento de Torrevieja. Ese año, siete instalaciones ocuparon la calle Joaquín Chapaprieta y la plaza Waldo Calero entre el 3 y el 31 de octubre. Cada una tenía que explicar uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

A nosotros nos tocó el más difícil de enseñar: el ODS 1, fin de la pobreza. La pobreza no se ve desde un paseo comercial, y precisamente por eso elegimos el espejo. Por fuera, la instalación refleja la ciudad tal como es: las fachadas, los escaparates, las palmeras, a quien pasa. Por dentro, detrás de los paneles, aparecen imágenes y datos reales sobre tres de las caras de la pobreza en Torrevieja: la vivienda, el hambre y el desempleo. Para ver una cosa hay que atravesar la otra.

Render de la propuesta Reflejo en la plaza, con volúmenes facetados de espejo y redes rojas tensadas entre ellos
La propuesta inicial, en el render del concurso. La forma facetada viene de doblar una superficie plana, como un papel. Imagen: Unité Arquitectura.

Cada espejo, calculado

Un espejo no refleja «lo que hay delante»: refleja lo que hay en la dirección simétrica a la mirada de quien lo observa. Así que cada panel se dimensionó y se inclinó con dibujos de líneas de visión, en planta y en sección, para que una persona de pie en un punto concreto de la calle viera reflejado justo lo que queríamos: la copa de una palmera, el cielo, la fuente, a otras personas. En el suelo se marcaron esos puntos.

Lámina con el cálculo de la dimensión vertical y horizontal de varios espejos mediante líneas de visión, y su encaje en la pieza
Lámina del proyecto: cálculo de la altura y la anchura de cada espejo a partir de las líneas de visión, y su encaje en la forma de la instalación. Imagen: Unité Arquitectura.

En un edificio, la geometría responde al uso. Aquí respondía a la mirada: el tamaño de cada espejo lo decidía dónde iba a estar el ojo de quien pasara.

Construir ligero: aluminio, eles y tornillos

Lo efímero obliga a pensar al revés que en una obra: todo tiene que poder fabricarse en un taller, cargarse en un camión, montarse en una mañana y desmontarse sin dejar huella en el pavimento. La solución fue una piel autoportante de paneles composite de aluminio de 6 mm, sin estructura aparte: los propios paneles, plegados entre sí, son la estructura.

ElementoCantidadPara qué
Paneles composite con acabado espejo, 6 mm8 paneles, unos 5,7 m²Las caras que reflejan
Paneles composite de aluminio, 6 mm18 paneles, unos 8,2 m²El resto de la piel, que también hace de estructura
Eles de chapa de acero67 piezas y 268 tornillos de métricaUnir los paneles por sus aristas
Placas de acero de apoyo15 placas con 4 tornillos cada unaFijar la instalación al pavimento
Redes de pesca recicladasUnos 10 m², cedidasTensadas entre los volúmenes en el proyecto
Coste de los materiales≈ 1.240 €
Axonometría de la instalación con la numeración de piezas y detalles de las uniones al suelo, entre paneles y de las redes
Despiece y uniones: la placa de acero al suelo, la unión de la placa al panel, las eles entre paneles y la fijación de las redes. Imagen: Unité Arquitectura.

Que los materiales costaran unos 1.240 € no fue casualidad. Era una condición del proyecto, y el jurado destacó precisamente el material y el sistema constructivo. En arquitectura efímera, el presupuesto es parte del diseño desde el primer dibujo.

Del taller a la calle

Cortamos y plegamos los paneles en un local, sobre plantillas a tamaño real dibujadas en el suelo, y montamos la pieza entera para comprobar que todo encajaba antes de llevarla a Torrevieja. Después se cargó en un camión, volumen a volumen, y se terminó de montar en la calle.

Local de trabajo con paneles de aluminio cortados en el suelo sobre plantillas, durante la fabricación de la instalación
Fabricación en el taller: paneles cortados sobre plantillas a escala real. Foto: Unité Arquitectura.
Uno de los volúmenes de la instalación, ya montado, dentro de la caja de un camión para su transporte
Uno de los volúmenes, montado y cargado en el camión. Diseñar para el transporte es diseñar el tamaño máximo de cada pieza. Foto: Unité Arquitectura.

Lo que pasó en la calle

Durante un mes, la instalación hizo lo que tenía que hacer: la gente se paraba, se veía, rodeaba la pieza y entraba. Los espejos devolvían una calle fragmentada, con el cielo en el suelo y las palmeras dentro de los escaparates. Y dentro esperaba el otro reflejo, el que no sale en la calle comercial.

Detalle de la instalación Reflejo con el cielo y los edificios reflejados en los paneles espejo
El cielo y las fachadas, reflejados en las caras de espejo. Foto: Unité Arquitectura.
Volumen de Reflejo en la calle reflejando a los peatones y los comercios de alrededor
La calle, devuelta en fragmentos. Foto: Unité Arquitectura.
Interior de uno de los volúmenes de Reflejo con imágenes impresas detrás de los paneles
Por dentro, las imágenes sobre la pobreza en Torrevieja. Foto: Unité Arquitectura.

El jurado del concurso le dio el segundo premio, por «la elección arriesgada en el uso del material y de su sistema constructivo, así como por su expresivo acierto formal». La edición de 2020 del evento fue reconocida después en los Premios Nacionales de Arquitectura Efímera EMPORIA.

Lo que nos llevamos a la arquitectura de todos los días

Reflejo duró un mes, pero lo que aprendimos con ella sigue en cada proyecto:

Si tienes en mente una instalación, un pabellón o una intervención temporal en un espacio público, nos encantará hablarlo. Puedes escribirnos.

Para saber más

Foto de portada: Reflejo en una calle peatonal del centro de Torrevieja, octubre de 2020. Foto: Unité Arquitectura.