Arquitectura efímera: construir para que dure poco (y lo que aprendimos con Reflejo)
Casi todo lo que hacemos como arquitectos está pensado para durar: cincuenta años, cien si se cuida. La arquitectura efímera da la vuelta a esa idea. Se proyecta para unos días o unas semanas, se monta, se vive y desaparece. Y, sin embargo, algunas de las obras más influyentes de la historia de la arquitectura fueron, en su origen, construcciones que tenían fecha de caducidad.
En 2020 diseñamos y montamos con nuestras manos una de esas piezas: Reflejo, una instalación de espejos en una calle del centro de Torrevieja que ganó el segundo premio del concurso Arquitectura Efímera 2020. Aquí contamos qué es la arquitectura efímera, qué nos enseñan algunos de sus grandes ejemplos y qué aprendimos construyendo la nuestra.
Qué es la arquitectura efímera
Es la arquitectura que nace con una vida corta decidida de antemano: pabellones de exposición, instalaciones urbanas, escenografías, monumentos festivos, refugios de emergencia. No es arquitectura «de menos». Al no tener que resistir décadas, puede permitirse lo que un edificio no puede: probar un material nuevo, una forma arriesgada o una idea que todavía no está madura para ser permanente.
Por eso funciona como un laboratorio. Lo que se ensaya en una pieza efímera acaba, muchas veces, en los edificios de todos los días. Cuatro ejemplos lo explican mejor que cualquier definición.
El pabellón que duró un año y cambió el siglo

Mies van der Rohe lo levantó para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 y se desmontó al año siguiente. Vivió unos meses y, aun así, se convirtió en una de las obras más estudiadas de la arquitectura moderna: planos que se deslizan, una cubierta que parece flotar, mármol, vidrio y agua que se reflejan entre sí. Medio siglo después se reconstruyó en el mismo lugar. Lo efímero, a veces, es lo que más perdura.
Un encargo para un solo verano

Desde el año 2000, la Serpentine Gallery de Londres encarga cada verano un pabellón temporal a un arquitecto que todavía no ha construido en Inglaterra. Se monta en junio en los jardines de Kensington y se desmonta en otoño. Para muchos de esos arquitectos ha sido el escaparate donde enseñar al mundo una manera de construir.
Cartón contra el terremoto

Shigeru Ban lleva décadas construyendo con tubos de cartón: refugios para desplazados, pabellones, iglesias. En Christchurch, después del terremoto que destruyó la catedral, levantó una provisional con este material. Su idea de fondo es que lo que hace duradera una construcción no es el material, sino que la gente la quiera y la cuide.
Lo nuestro: monumentos para quemar

No hace falta irse lejos. Las Hogueras de Alicante y las Fallas de Valencia son arquitectura efímera en estado puro: monumentos de varias plantas de altura que se proyectan durante un año, se plantan en unos días y se queman en una noche. Detrás de cada uno hay estructura, cálculo y oficio.
Reflejo: espejos para mirar la pobreza
Arquitectura Efímera 2020 fue la séptima edición de un evento que organiza la arquitecta y profesora Adriana Figueiras con estudiantes y jóvenes arquitectos de la Universidad de Alicante, junto a la Sede Universitaria y el Ayuntamiento de Torrevieja. Ese año, siete instalaciones ocuparon la calle Joaquín Chapaprieta y la plaza Waldo Calero entre el 3 y el 31 de octubre. Cada una tenía que explicar uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.
A nosotros nos tocó el más difícil de enseñar: el ODS 1, fin de la pobreza. La pobreza no se ve desde un paseo comercial, y precisamente por eso elegimos el espejo. Por fuera, la instalación refleja la ciudad tal como es: las fachadas, los escaparates, las palmeras, a quien pasa. Por dentro, detrás de los paneles, aparecen imágenes y datos reales sobre tres de las caras de la pobreza en Torrevieja: la vivienda, el hambre y el desempleo. Para ver una cosa hay que atravesar la otra.

Cada espejo, calculado
Un espejo no refleja «lo que hay delante»: refleja lo que hay en la dirección simétrica a la mirada de quien lo observa. Así que cada panel se dimensionó y se inclinó con dibujos de líneas de visión, en planta y en sección, para que una persona de pie en un punto concreto de la calle viera reflejado justo lo que queríamos: la copa de una palmera, el cielo, la fuente, a otras personas. En el suelo se marcaron esos puntos.

En un edificio, la geometría responde al uso. Aquí respondía a la mirada: el tamaño de cada espejo lo decidía dónde iba a estar el ojo de quien pasara.
Construir ligero: aluminio, eles y tornillos
Lo efímero obliga a pensar al revés que en una obra: todo tiene que poder fabricarse en un taller, cargarse en un camión, montarse en una mañana y desmontarse sin dejar huella en el pavimento. La solución fue una piel autoportante de paneles composite de aluminio de 6 mm, sin estructura aparte: los propios paneles, plegados entre sí, son la estructura.
| Elemento | Cantidad | Para qué |
|---|---|---|
| Paneles composite con acabado espejo, 6 mm | 8 paneles, unos 5,7 m² | Las caras que reflejan |
| Paneles composite de aluminio, 6 mm | 18 paneles, unos 8,2 m² | El resto de la piel, que también hace de estructura |
| Eles de chapa de acero | 67 piezas y 268 tornillos de métrica | Unir los paneles por sus aristas |
| Placas de acero de apoyo | 15 placas con 4 tornillos cada una | Fijar la instalación al pavimento |
| Redes de pesca recicladas | Unos 10 m², cedidas | Tensadas entre los volúmenes en el proyecto |
| Coste de los materiales | ≈ 1.240 € |

Que los materiales costaran unos 1.240 € no fue casualidad. Era una condición del proyecto, y el jurado destacó precisamente el material y el sistema constructivo. En arquitectura efímera, el presupuesto es parte del diseño desde el primer dibujo.
Del taller a la calle
Cortamos y plegamos los paneles en un local, sobre plantillas a tamaño real dibujadas en el suelo, y montamos la pieza entera para comprobar que todo encajaba antes de llevarla a Torrevieja. Después se cargó en un camión, volumen a volumen, y se terminó de montar en la calle.


Lo que pasó en la calle
Durante un mes, la instalación hizo lo que tenía que hacer: la gente se paraba, se veía, rodeaba la pieza y entraba. Los espejos devolvían una calle fragmentada, con el cielo en el suelo y las palmeras dentro de los escaparates. Y dentro esperaba el otro reflejo, el que no sale en la calle comercial.



El jurado del concurso le dio el segundo premio, por «la elección arriesgada en el uso del material y de su sistema constructivo, así como por su expresivo acierto formal». La edición de 2020 del evento fue reconocida después en los Premios Nacionales de Arquitectura Efímera EMPORIA.
Lo que nos llevamos a la arquitectura de todos los días
Reflejo duró un mes, pero lo que aprendimos con ella sigue en cada proyecto:
- El detalle es el proyecto. En una pieza ligera no hay dónde esconder una mala unión. Cada encuentro se dibuja, se prueba y se cuenta.
- Construir antes de construir. Montarla entera en el taller nos ahorró sorpresas en la calle. En una obra pasa lo mismo: lo que se resuelve en el papel o en una maqueta es barato; lo que se resuelve en obra, no.
- El presupuesto es un material más. Diseñar con un límite claro obliga a elegir bien, y suele dar mejores resultados que diseñar sin él.
- La arquitectura también comunica. Una pieza de un mes puede hacer pensar más que un edificio de cincuenta años. Merece la pena preguntarse qué cuenta lo que construimos.
Si tienes en mente una instalación, un pabellón o una intervención temporal en un espacio público, nos encantará hablarlo. Puedes escribirnos.
Para saber más
- El Periódic, «Otorgados los premios del Concurso de Arquitectura Efímera 2020 de Torrevieja», 15 de octubre de 2020.
- Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Alicante, «Premios Nacionales de Arquitectura Efímera para actividad con estudiantes de la UA», 8 de marzo de 2022.
- Fundació Mies van der Rohe, historia del Pabellón de Barcelona.
- Serpentine Galleries, programa anual de pabellones de verano.
Foto de portada: Reflejo en una calle peatonal del centro de Torrevieja, octubre de 2020. Foto: Unité Arquitectura.